Esquivando escalones de dos en dos.
rr
rrrrr
rrrrrrrr
El equilibrio del ronroneo de un siamés proporciona indiscutiblemente, mucho más placer que cualquier orgasmo experimentado a deshora.
Cada minuto que pasa alguien más se une a nuestra publicidad de un mundo que no tenemos mucha certeza de si es realmente nuestro. Vaya desperdicio de cánones, vaya desperdicio de rebeldía, de modas, de dejarse llevar.
Vaya desperdicio de sociedad.
Cuanta razón tenía Albert Schweitzer:
"Hay dos medios para refugiarse de la miseria de la vida: la música y los gatos".
